Los últimos descubrimientos sobre la infertilidad masculina

¿Quién no ha oído hablar de Nadya Suleman, apodada por los medios como “La Octomamá”? A principios de 2009, dio a luz a octillizos después de que un médico implantara ocho embriones en su útero. Su hijos son los octillizos que han sobrevivido más tiempo en los Estados Unidos.
Con apenas treinta y pocos años, Nadya Suleman es madre de otros seis hijos. De acuerdo a las entrevistas con Suleman, ella dice ser una apasionada de los niños. Anhelaba tener una familia propia numerosa e hizo todo en su poder para lograr ese objetivo cuando sus intentos de concepción natural fallaron. Por lo tanto, incapaz de concebir bebés naturalmente, Nadya recurrió a la siguiente opción: la fertilización in vitro.
La cuestión de la infidelidad

“Fertilización in vitro” e “infertilidad” son dos términos sobre los que escuchamos mucho hoy en día. Al parecer, son las palabras de moda en este momento. Usted y otros pueden preguntarse qué pasó con la salud de nuestro sistema reproductivo.
La infertilidad es una condición del sistema reproductivo que impide concebir hijos. En los Estados Unidos, aproximadamente 6.1 de estadounidenses tienen problemas de infertilidad. Por lo general, las parejas que han estado tratando de concebir durante un mínimo de 12 meses sin ningún éxito son diagnosticados como infértiles.
¿Qué causa la infertilidad?

Hay una serie de teorías sobre las causas de la infertilidad. Algunos dicen que la infertilidad es causada por las hormonas y los pesticidas presentes en los alimentos que consumimos. Otros piensan la fórmula de soya que beben los bebés es lo que causa la infertilidad.

Un estudio reciente realizado en el Reino Unido (Universidad de Brunel, las Universidades de Exeter y Reading, y el Centro de Ecología e Hidrología) obtuvo una pieza más del rompecabezas de la fertilidad. Los investigadores descubrieron un nuevo grupo de químicos que actúan como “anti-andrógenos”.
Los anti-andrógenos inhiben la función de la testosterona, reduciendo la fertilidad masculina. Lo peor es que algunos de estos anti-andrógenos pueden encontrarse en ciertos medicamentos, incluyendo los fármacos utilizados para el tratamiento contra el cáncer y drogas farmacéuticas, así como los pesticidas. Según el estudio, cuando los pesticidas entran en el sistema de agua, pueden impartir efectos femeninos en los peces machos.
El supuesto es que los contaminantes provienen de diversas fuentes, y los hallazgos de los investigadores servirán para fortalecer aún más el argumento de que cuando hay trastornos hormonales en los peces, los problemas reproductivos masculinos se elevan. El estudio no es concluyente, pero deben realizarse investigaciones sobre el tema. En el ínterin, sin embargo, lo mejor es consumir alimentos orgánicos y tomar agua limpia.

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